Juárez y la peregrinación de su gobierno republicano
Luego de haber efectuado una sesión extraordinaria del Congreso de la República, donde se le dieron poderes especiales a Juárez y el Congreso, decretó la suspensión de trabajos hasta nuevo aviso, seguido de una sesión solemne que acabó en el Zócalo capitalino con miles de mexicanos que fueron a despedir a Juárez, el 31 de mayo de 1863. Juárez abandonó la capital junto con una gran caravana para llevar consigo el Gobierno de la República hacia el norte, a salvo de los invasores. En la caravana iban los principales ministros de Juárez, así como muchas carretas cargadas de papeles que contenían los archivos de la nación. La caravana era custodiada por unas tres centenas de soldados bien pertrechados.
Al pasar la caravana de Juárez cerca de Dolores Hidalgo, Guanajuato, Juárez ordenó desviarse hacia tal población. Ahí se efectuó una reunión con el jefe municipal y los pobladores. Juárez visitó la casa de Miguel Hidalgo que se encontraba en buenas condiciones. Allí el jefe municipal le hizo saber al presidente que tal anciano que se veía por ahí era el que custodiaba la propiedad, además de que éste había sido amigo de Miguel Hidalgo. Juárez se acercó al hombre que pretendió reclinarse ante Benito, pero este lo detuvo y le dijo que era él quien debiese reclinarse ante el viejo por ser un héroe de la independencia. Juárez le preguntó al hombre sobre cómo era Don Miguel, a lo que este respondió que era un hombre extraordinario. Juárez le dijo que él luchaba por los mismos ideales que Hidalgo.
Juárez llegó a San Luis Potosí donde intentó rehacer su gobierno. Él había decretado una ley, el 25 de enero del año anterior, donde serían traidores todos los que apoyaran con armas y tomaran puestos del gobierno de los invasores. También, todo el que pidiera la abolición de las Leyes de Reforma sería traidor.
Los franceses entraron a la capital mexicana sin disparar un solo tiro, ya que Juárez y su gabinete estaban gobernando sabiamente desde San Luis Potosí. De ahí se cambió estratégicamente a Monterrey y a Saltillo. Echó al cacique por medio de sus contactos, para luego perder las ciudades ante los franceses. Juárez había enviado a Margarita y sus hijos a Nueva York, Estados Unidos, donde recibió el apoyo de Matías Romero y el Secretario de la Embajada de México en aquel país, que seguía funcionando. Luego de recibir en la estación de ferrocarril a Margarita y su familia, Matías Romero los instaló en una casa en los suburbios. Las órdenes de Juárez habían sido conseguirles una casa suficiente pero modesta. Inmediatamente, Matías Romero encargó a Margarita y su familia a su secretario y partió a la Ciudad de Washington, donde se entrevistó con el secretario de Estado. La encomienda de Juárez era asegurarse que los Estados Unidos estuvieran del lado de la República y en contra del imperialismo francés. Abraham Lincoln, presidente norteamericano en ese entonces, tenía grandes problemas en medio de la Guerra de secesión, que se entablaba entre el Norte y el Sur del país. Matías Romero consiguió que el secretario de Estado norteamericano pidiera a su embajador ante España que influyera para evitar que ese país apoyara la empresa francesa en México. Para ello, se amenazó a España en que, si insistía en apoyar la invasión a México, los Estados Unidos tendrían que intervenir a favor de la República.
Maximiliano se dirige a México y escribe una carta a Juárez, invitándole a participar en su gobierno imperial. Juárez le contesta desde la Ciudad de Monterrey el 1 de marzo de 1864, rechazando tal propuesta, denostándolo por ser un agente de Napoleón III y advirtiéndole que la historia los juzgará.
Es dado al hombre, señor, atacar los derechos ajenos, apoderarse de sus bienes, atentar contra la vida de los que defienden su nacionalidad, hacer de sus virtudes un crimen y de los vicios una virtud; pero hay una cosa que está fuera del alcance de la perversidad, y es el fallo tremendo de la historia. Ella nos juzgará.Carta de Benito Juárez a Maximiliano. Monterrey, NL. 1 de marzo de 1864.
Juárez se mudó a Coahuila, estableciéndose en varios pueblos y haciendas. Pero el lugar más sobresaliente fue el poblado del Gatuño (hoy Congregación Hidalgo), ya que fue aquí donde el 4 de septiembre de 1864 ordenó a varios caciques que escondieran los archivos de la nación. Dichos caciques escondieron los archivos en la Cueva del Tabaco.16 De ahí, entra a la Comarca Lagunera del estado de Durango, donde viaja a la Hacienda de Pedriceña en el poblado de Cuatillos. Aquí arribaron la tarde del 15 de septiembre de 1864. Fue aquí donde Juárez da el Grito de Independencia en 1864. Después se trasladaron hacia la Hacienda del Sovaco en Nazas y de ahí a la Hacienda de Santa Rosa (hoy Gómez Palacio), donde tuvo una reunión con los primeros oficiales de la nación. De allí se trasladó a Mapimí, Durango en donde se hospedó varios días en una casa de hospicio. Una vez saliendo de Durango, ingresa a Chihuahua, con cada vez menos apoyo. Maximiliano y su esposa Carlota, luego de una gira por Europa, llegaron a la Ciudad de México.
El general Jesús González Ortega, que había sido leal a la causa de la República y había combatido en Puebla a los invasores franceses, era titular de la Secretaría de la Guerra y de la Suprema Corte de la Nación. González Ortega combatió el avance francés hacia el norte sin éxito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario