martes, 24 de febrero de 2015

La ciudad de Chihuahua como centro de la lucha

Ante el inminente ataque francés, Juárez y su gobierno destruyen la papelería importante para que no cayese en manos francesas. En una madrugada de mayo de 1865 los franceses atacan de madrugada Chihuahua al mando del General Agustín E. Brincourt. La ciudad es bombardeada y se defiende tenazmente pero finalmente cae en manos de los franceses. Sin embargo, Juárez y su gabinete habían logrado ser evacuados a salvo escapando rumbo al norte. Mientras tanto algunos generales republicanos combatían heroicamente el avance francés. El general Brincourt obliga a los republicanos a firmar acta de sumisión al imperio. El gobierno de la República reducido a un pequeño número de personas llega a Villa Paso del Norte, lo que hoy es Ciudad JuárezChihuahua. Al ser perseguidos por los franceses tienen que huir a lo que Lerdo de Tejada le dice a Benito que deben de escapar a Estados Unidos a lo que Juárez contesta que eso equivale a darse por vencidos y aniquilar la República. Juárez pregunta señalando una serranía si aquello aún es territorio nacional a lo que un militar oriundo de aquella región le asegura que sí. Juárez ordena moverse para allá a pesar que le advirtieron que no había nadie allí, sólo matorrales, víboras y demás alimañas. A esta serranía hoy se le conocer como Sierra de Juárez (Chihuahua). Los franceses al llegar son informados que Juárez cruzó la frontera lo que da por terminada la persecución y lo que informan a la Ciudad de México.
El 14 de agosto de 1865 queda establecido en la Villa de Paso del Norte el gobierno nacional.20
Las fuerzas republicanas retoman la Ciudad de Chihuahua (capital), Chihuahua, por lo que los franceses abandonan la Ciudad el 29 de octubre.17
Los franceses planean retomar por sorpresa la ciudad de Chihuahua pocos días antes de la navidad de 1865. José María Pérez Esquivel, telegrafista septuagenario se entera del plan francés y manda a avisar a Juárez. Juárez y su gobierno logran huir a tiempo hacia el norte. El 11 de diciembre las fuerzas francesas retoman la capital. Los franceses capturan a José María Pérez Esquivel y luego de golpearlo lo mandaronn fusilar la mañana del 24 de diciembre de 1865 ante la gran indignación del pueblo chihuahuense en contra de los invasores.
Los militares Manuel OjinagaManuel Díaz Mori (hermano de Porfirio Díaz) y otros militares están con Juárez en la defensa de su gobierno errante. En la huida hacia el norte el gobierno de la república piensa detenerse en el lugar llamadoEl ojo de la laguna, pero Luis Terrazas, gobernador de Chihuahua les da alcance para persuadirlos de que deben continuar la marcha durante toda la noche buena y la madrugada de navidad pues los franceses los persiguen. La comitiva continua su marcha. Terrazas advierte que algunos indígenas de la región se pasaron al lado imperialista por lo que la comitiva deberá cuidarse también de estos. Llegan al desierto de Samalayuca. El 28 de diciembre de 1865 llegan a la frontera siendo perseguidos por los franceses a menos de un día de camino. Muchos persuaden a Juárez de cruzar la frontera, pero este tomando un puño de tierra en la rivera del Río Bravo exclama que prefiere refugiarse en algún cerro agreste y morir con la bandera en el pecho que abandonar el suelo patrio. Todos entienden el mensaje y se ordena a la pequeña tropa que los acompañaba hacerle frente a los franceses.

La República se recupera

Matías Romero y el secretario de la Embajada Mexicana ante los Estados Unidos llegan a la casa de doña Margarita para acompañarla a la recepción que en Washington le preparaba el gobierno norteamericano de Andrew Johnson. Éste había desconocido al Imperio de Maximiliano y reconocido en Juárez al único presidente legítimo de la República Mexicana. Johnson anunció el envío de unos 100 000 hombres a la frontera con México para amedrentar a los invasores de México. También el embajador de los Estados Unidos en París presionaba a Napoleón III para que retiraran sus tropas de México. Maximiliano ofreció a los confederados que habían perdido la guerra en los Estados Unidos la posibilidad de establecerse en Veracruz. Esto fue mal visto en el gobierno de Washington.
Las fuerzas republicanas al mando del general Luis Terrazas Fuentes contraatacaron a los franceses y retomaron la capital de Chihuahua el 25 de marzo de 1866; luego recuperan Parral y avanzan sobre el estado de Durango. Luego de tales hechos, el presidente Juárez distinguió al general Terrazas con su amistad.21 Juárez entra a la capital chihuahuense el 7 de junio de 1866 ante el gran júbilo de la población. Se organiza una ceremonia donde les dan lugares de honor a los lisiados de las batallas acaecidas en aquella región. Se entregan medallas de bronce a los héroes de la República. Cuando Juárez coloca una medalla a un joven de unos 16 años éste estalla en lágrimas y le dice al presidente que sus cinco hermanos murieron combatiendo por él (Juárez) y que él también con gusto habría muerto por la misma causa. El presidente contesta que lo entiende, que él perdió un hijo. Y le dice que no murieron por él, sino por el aire y la tierra de la Patria, que murieron por la libertad.
En esas mismas fechas el imperio de Maximiliano tiene cada vez más problemas. El clero mexicano se había rebelado ante el imperio porque Maximiliano no dio marcha atrás a las leyes de Reforma. Francia había ordenado ya el retiro total de su ejército a más tardar para inicios de 1867. Estados Unidos ya no estaba en guerra y el presidente Johnson se pronunció en su congreso por el total apoyo al presidente Juárez y la República. 100 000 hombres enviados a la frontera con México amedentrarían a los franceses. La Emperatriz Carlota de México parte a Europa la madrugada del 7 de julio de 1866 con el plan de buscar apoyo del Papa Pío IX, de Napoleón III y del hermano de Maximiliano, entre otros.
La división entre los republicanos en México se hace más dramática, ya que el período constitucional de Juárez se acerca a su fin. Por tal motivo, Juárez había publicado un decreto en donde, argumentando que el país estaba en guerra, extendía su mandato hasta que se normalizara la República y se convocara a elecciones. González Ortega, autoexiliado en los Estados Unidos, buscaba el reconocimiento de ese país como presidente, mientras que recibía la ayuda de Ignacio Ramírez"El Nigromante".
Mientras que Carlota buscaba apoyo en Europa para el imperio, Maximiliano dejó la capital y los múltiples problemas que allí tenía y se fue a pasar un tiempo a la ciudad de Cuernavaca, al Palacio de San Cloff, donde vivía su amante María Bonita, hija del jardinero en jefe de ese palacio. La Emperatriz Carlota había recibido la negativa de Napoleón III para entrevistarse, pero ella insistió y se trasladó a París. Allí se hospedó en el Gran Hotel de París, donde consiguió una entrevista con los ministros de Napoleón III y con la emperatriz Eugenia, reunión que no prosperó pues éstos últimos tenían instrucciones de no ceder en nada. Después Carlota consiguió una cita con Napoleón III a las 10 de la mañana del 18 de agosto de 1866 en su HOTEL. Los acompañaban representantes del imperio mexicano como Juan Nepomuceno Almonte y Pedro Hidalgo y representantes del gobierno francés como el ministro de Estado; sin embargo, la entrevista se dio sólo entre Carlota y Napoleón, encuentro donde Carlota mostró la desesperación por conseguir algún apoyo y Napoleón la de negar cualquiera. Carlota sugirió incluso la disolución del congreso de París a Napoleón. Éste último terminó la reunión diciendo que Maximiliano tenía que abdicar ya, pues no tenía otra opción.
En Chihuahua Benito Juárez recibía buenas noticias de todo el territorio nacional respecto a la recuperación del control de la patria. El ministro de Guerra, el general Ignacio Mejia, rendía los informes correspondientes. Porfirio Díaz avanzaba en Oaxaca desde el sur. El obispo de Oaxaca había pedido garantías a Díaz ante su inminente entrada a la capital oaxaqueña, a lo que Díaz respondió que le dejaría vestir sus mejores prendas para su fusilamiento. Este huyó de Oaxaca junto con muchas personalidades, sobre todo de la alta sociedad, que habían sido afines al imperio. El gobierno de Juárez retoma el control de las aduanas de San BlasMazatlán y Guaymas, que representaban importantes recursos para su gobierno. Luego el ejército republicano toma las ciudades de JaliscoMonterrey y Tampico y logró controlar más aduanas de esas regiones. El ejército francés y el republicano de México tuvieron batallas pero no en grandes cantidades de hombres, pues los franceses se iban retirando hacia el sur y los republicanos en algunas ocasiones esperaban en muchos casos que los franceses se fueran para avanzar; sin embargo, hubo batallas de significación, como las de MiahuatlánLa CarboneraJuchitánSan Pedro (Sinaloa)Santa Gertrudis (Tamaulipas)Naco (Sonora)Mazatlán y otras, en las cuales los republicanos derrotaron al ejército francés, aunque la mayoría de ellas serían ejecutadas a manera de guerrillas, no de un ejército a gran escala. El general Mejía informa a Juárez de la recuperación del Valle de Guayana y de la ciudad capital de Durango. Ante la realidad geopolítica de México, Juárez decide trasladar su gobierno al sur hacia Durango. Juárez exclama: "Oh, Chihuahua". El día de la partida en el mes de diciembre Juárez exclama: "Gracias, tierra bendita, nunca te olvidaré", en agradecimiento a aquella ciudad y estado que le había dado ALOJO a su gobierno y a la causa republicana y en donde llegó acorralado y salía triunfante. Juárez, seguido de una larga comitiva, sale con destino final Durango, rumbo a Hidalgo del Parral. En su famosa carroza negra lo acompañaban Sebastián Lerdo de Tejada y José María Iglesias.
En 1867, Juárez, a su regreso para la restauración de la República desde el Paso del Norte, fue hospedado por unos días en el Palacio de Zambrano en la ciudad de Durango, durante los cuales el palacio fue sede del poder ejecutivo de México.

La debacle del imperio

El 22 de agosto de 1866 Carlota sale del Gran HOTEL de París con planes de ir a ver al Papa Pío IX, pero antes su comitiva la convence de hacer una escala en el Palacio de Miramar en Italia, su antiguo hogar. El 27 de septiembre de 1866 Carlota visita al Papa Pío IX. Ella da muestras ante el Papa de problemas mentales; le dice que la bebida que le habían ofrecido estaba envenenada y toma la de él. No se quería ir y tuvieron que invitarla a la biblioteca vaticana, para distraerla. Luego su hermano fue por ella. Carlota era atendida por el médico en jefe del hospital de enfermos mentales de su ciudad.
Maximiliano, decidido a abdicar, recorre el Palacio de Chapultepec mientras indica las pertenencias a embarcar; deja la mayoría de las habitaciones intactas, pues muchos objetos habían sido regalos al pueblo de México y no a la persona de él ni a la de la emperatriz. Sale sigilosamente rumbo a Veracruz. En Orizaba, en noviembre de 1866, el Padre Fisher había organizado, junto con los conservadores de la región, una multitudinaria manifestación en apoyo a Maximiliano, para impedir que se fuera. Maximiliano decide quedarse entonces en Orizaba por un mes, para pensar qué hacer.
Tres personajes influían en Maximiliano poderosamente: el padre Fisher, su médico el doctor Samuel Bag, de origen prusiano-judío, y su viejo amigo personal y colaborador Stephan Haspan. El primero lo persuadía para que se quedara; los otros dos, para que se fuera a Europa, pues veían la causa del Imperio perdida.
Maximiliano recibió el apoyo de los generales Leonardo Márquez, apodado "El Tigre de Tacubaya", y Miguel Miramón, ex presidente de México. Miramón le notificó que se había conseguido que la Iglesia ofreciera 11 millones de pesos, además de que se tenía la posibilidad de reunir 29 000 hombres y de que la junta de notables apoyaría a Maximiliano. Maximiliano formó un nuevo gabinete en Orizaba y su plan incluía:
  • sostener a los franceses totalmente en México, ya que Maximiliano también sabía que ellos eran su mayor apoyo;
  • crear un Congreso para legitimar su gobierno e invitar a los liberales a formar parte de su iniciativa, incluido Juárez.
Al poco tiempo se le informó a Maximiliano que se contaba con 29, 663 soldados, más de 2 000 hombres de oficialía y 10 cañones para iniciar. La iglesia entregó un adelanto de 2 millones de pesos.
Una afición de Maximiliano era cazar mariposas. En Orizaba lo siguió haciendo, junto con un ilustre botánico europeo que deseaba fundar un museo de historia natural en México, considerada la vasta riqueza natural que había encontrado en el país.
A finales de noviembre, Maximiliano preparaba su regreso a la Ciudad de México.
Juárez y su gobierno llegan a Durango los primeros días de noviembre y realizan una reunión con su gabinete de guerra. Deliberan sobre la toma de Matamoros, que era el único punto importante y estratégico en el norte que aún quedaba en manos del imperio. Se decidió utilizar un sitio, como el utilizado por los franceses contra los liberales para rendir a la Ciudad de Puebla. El plan se llevó a cabo.
Luego de tres semanas y algunas escaramuzas menores entre los ejércitos, el general Tomás Mejía, que defendía la ciudad de Matamoros, finalmente se rindió. Con esta victoria, los liberales controlaban todo el norte del país. Hubo entonces una gran fiesta popular frente al Palacio de Durango, que funcionaba como Palacio Nacional. Todo el norte era republicano.
Ante el avance del control del país por los republicanos, Juárez traslada su gobierno rumbo a Zacatecas, siempre escoltado por el Batallón de Supremos Poderes.
Juárez escribe una carta a Margarita en la que le comunica que pronto podrá regresar a México y podrán reencontrarse ella y sus hijos (tanto los vivos como los muertos) y él.
Aún en Orizaba, Maximiliano, que pensaba que su hermano abdicaría a su favor en Viena, pues pensaba que tenía más apoyo popular, sigue considerando irse a Viena. Napoleón manda un enviado, Francis de Casternons, con un plan muy negativo: ofrecerle el grueso del armamento francés y a su vez desestabilizar al mismo gobierno de Juárez y dar también más armas a algún general conservador. A sabiendas de sus intenciones, Maximiliano se niega a recibirlo.
La madre de Maximiliano, la Archiduquesa Amalia, le escribe una carta desde el Palacio de Schönbrunn: "Hijo mio,... no abdiques,... tu posición en Europa sería ridícula si lo hicieras,...lo más correcto, hijo mío, y lo más justo es que no regreses a Viena...". A raíz de esta carta, Maximiliano hizo traer de inmediato a Miramón, pues decidió regresar a la Ciudad de México.
El general Miramón fue derrotado en San Jacinto. Sólo quedaba fuerte el general Leonardo Márquez, en las fuerzas conservadoras, y el no menos numeroso contingente francés que estaba bajo sus órdenes (la mayoría eran parte de la llamada Legión Extranjera).
Ignacio Mejía dio un parte a Juárez en una reunión de gabinete en Zacatecas, donde le informó que el general Mariano Escobedo tenía entre 8 y 10 mil hombres y que otro general tenía otros 6 mil.
Una tarde, a las 15.00 horas, el gobierno republicano deja Zacatecas para salir rumbo a San Luis Potosí, en medio de un desfile y algarabía popular.
Maximiliano se reúne con sus generales en la Hacienda de la Teja.
El 13 de febrero de 1867 sale Maximiliano de la Ciudad de México rumbo a Querétaro con 9 000 hombres mal equipados (tanto conservadores como la legión francesa que se quedó con él). Lo acompañaban, entre otros personajes, el mariscal Albert Hans y Leonardo Márquez, este último conocido como "El Tigre de Tacubaya" por la masacre de médicos que realizó allí (conocidos como "Los mártires de Tacubaya"). Maximiliano salió de la Ciudad de México una semana después de que la mayoría de las tropas francesas se habían retirado. Maximiliano lanzó una proclama a su ejército en donde, poniéndose a la cabeza, dijo que éste era "Un ejército que lleva consigo la dignidad y el amor a México".
Antonio López de Santa Anna se encontraba en Estados Unidos negociando con financieros, empresarios y con el Secretario de Estado de aquel país, Mr. Siward, el apoyo para ocupar por duodécima vez la presidencia de México. A finales de marzo Benito Juárez recibió un mensaje de Matías Romero desde Nueva York que informaba que Santa Anna preparaba su regreso a México. En esos días recibió también noticias de la embajada de México en los Estados Unidos de que el gobierno de aquel país manifestaba su apoyo a Benito Juárez y no a Santa Anna. Sebastián Lerdo de Tejada le comentó a Juárez que Santa Anna seguramente pretendía provocar un golpe de Estado al llegar a México. Comentó que redoblaría la vigilancia para que, si Santa Anna llegaba a Veracruz, fuese aprehendido inmediatamente. Benito Juárez le contestó: "No se afane mucho usted porque, si Santa Anna no cuenta con apoyo de Estados Unidos, no vale nada... Santa Anna ya no vale nada.".

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